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Ni se sacian los ojos de ver, ni se hartan los oídos de oír.
Lo que ya ha acontecido volverá a acontecer; Lo que ya se ha hecho se volverá a hacer.
¡Y no hay nada nuevo bajo el sol! Yo, el Maestro, reiné en Jerusalén sobre Israel Y me dediqué de lleno a explorar e investigar con sabiduría todo cuanto se hace bajo el cielo.
Y he observado todo cuanto se hace en esta vida, Y todo ello es absurdo, ¡es correr tras el viento! Eclesiastés 1:8-9, 12-14.
Salomón fue el primer gobernante dinástico de Israel, Saúl y David fueron elegidos porque Dios les había concedido Una especial medida de poder: fueron gobernantes carismáticos.
Aunque Salomón ocupó el poder sin gozar del carisma divino, Lo recibió cuando tuvo la visión de Gabaón, ocasión en laque el Señor le pidió que escogiera lo que quisiera (I Reyes 3:5).
Dándose cuenta de la enormidad de su tarea, Salomón eligió "un corazón entendido".
El relato de la disputa entre las dos rameras respecto al niño (I Reyes 3:16) se ha convertido en demostración clásica de la sabiduría de Salomón como monarca.
Sobrepasando a los reyes contemporáneos de Egipto, Arabia, Cananán y Edóm en sabiduría, Salomón se convirtió en mecenas de la literatura sapiencial de Israel.
Ningún héroe de la antigüedad (con la posible excepción de Alejandro Magno) ha sido tan ampliamente renombrado en la literatura popular. Existen miles de referencias en cuentos judaicos, arábicos y etíopes a la habilidad intelectual de Salomón.
En Eclesiastés el Maestro hace un inventario del mundo tal como lo ha experimentado entre los horizontes del nacimiento y la muerte. Al contemplar las actividades humanas, el autor ve al hombre en una loca búsqueda de una cosa tras otra, laborando como si este fuera el dueño del mundo, revelando sus secretos, cambiando sus estructuras, rompiendo las cadenas de las limitaciones humanas y siendo dueño de su propio destino.
Ve al hombre en vano buscando esperanzas y expectativas que en realidad son absurdas, semejante al hecho de "correr tras el viento".
¿Y no es esto lo que muchos de nosotros hacemos desde que nos levantamos?
Le queremos ganar al tiempo, a la luz del día, a los gigantes que quieren pisarnos y por eso casi sin haber completado el sueño, nos levantamos para seguir corriendo tratando de alcanzar lo imposible.
Sigues corriendo tras el viento, sigues sin alcanzar tus sueños.
"El fin de este asunto es que ya se ha escuchado todo.
Teme, pues, a Dios y cumple sus mandamientos, porque esto es todo para el hombre.
Pues Dios juzgará toda obra, buena o mala, aún la realizada en secreto" Eclesiastés 12:13-14
La vida que no se centra en Dios no tiene objetivos ni sentido. Sin él nada más puede satisfacer.
Con él la vida en pleno con todas sus cosas buenas deben recibirse con agradecimiento, usarse y disfrutarse a plenitud
No permitas que la sombra de la ingratitud te impulse a seguir corriendo tras el viento, que te quite la visión de contemplar todo lo que Dios te ha regalado, si tus ojos viven insatisfechos, si no te cansas de buscar y pedir más, nunca encontrarás la verdadera paz.
El autor de Eclesiastés ha sido a menudo llamado "el pesimista", pero no es necesariamente correcto este apelativo.
El anhelaba conocer más de las respuestas de la vida que lo que había aprendido hasta ahora, pero en su Providencia Dios no vio oportuno revelarlas.
Pero el maestro descubrió que alejado de Dios, la vida era vanidad.
Un hombre llega a la "buena vida" reverenciando a Dios. si quieres perder tiempo deprimiéndote porque no tienes las cosas soñadas, los regalos ambicionados, las metas trazadas, todo será vanidad y no habrás alcanzado el verdadero sentido de tu vida.
Teme a Dios esto es el todo de tu vida.
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